La aplicación de
diedros ha permitido al artista desarrollar diversas versiones, trabajando la verticalidad en muchas de sus piezas, especialmente las pensadas para
espacios públicos y abiertos. Esta fórmula de trabajo con
diedros, obtiene su fruto en otras series realizadas a una escala menor, más doméstica. Es el caso de:
“Espacio del silencio interior”, perteneciente a la familia escultórica de
“relaciones espaciales”. Superficies con planos geométricos abiertos y unicidad espacial, con los que
Eguino logra una sinfonía armónica.