Derroche de exclusividad en Galdames

El salón High Motors convierte Torre Loizaga en epicentro del lujo a lo largo del fin de semana


UN viaje por Asia personalizado sin reparar en gastos, del que regresar en el compartimento con dormitorio, pequeño salón y baño acondicionados en el avión. Al aterrizar, un coche de gama alta que espera para llegar a casa: un piso en el Ensanche bilbaino. Allí, un aperitivo a base de productos gourmet ayuda a contrarrestar el cansancio por el cambio horario. En la habitación están perfectamente guardados el vestido y las joyas para asistir a una selecta celebración. Tanto como el salón de lujo High Motors que alberga durante el fin de semana la Torre Loizaga de Galdames. En una de sus salas un mundo de sueños envueltos en lujo se materializa... para los bolsillos que puedan permitírselo.

Todas estas experiencias y muchas más se concentran en el evento que ofrece una muestra “del lujo como estilo de vida”, según explicó Koldo Marcilla, director de la cita. Inicialmente centrada en el motor, ha ampliado su radio de acción a la moda, alimentación, arte o deporte en un formato “participativo”. En Galdames, la opulencia se toca o se intuye. Sin ir más lejos, en las fotografías que reproducen el último producto estrella de Etihad Airlines, las líneas aéreas de los Emiratos Árabes Unidos: los miniapartamentos para trayectos de larga distancia en los que “un mayordomo del hotel Savoy de Londres”, se preocupa de que a los clientes no les falte de nada. De momento, están disponibles “por 40.000 euros en el viaje de ida para dos personas en los vuelos a Abu Dhabi, Sydney, Bombay y Melbourne”, detalló. Los Ermiratos Árabes están de moda, pero a la hora de marchar de vacaciones, quienes tienen la suerte de elegir sin restricción a su presupuesto se decantan últimamente por “Asia, por la incertidumbre política en otros lugares”, apuntó Elisa Aldai, responsable de Geográfica XXI, la agencia madrileña que prepara viajes a la carta. Con ese “toque diferente” que también poseen las joyas de Perodri o los diseños de Javier Barroeta.

Aldai ya conocía la Torre Loizaga, donde había participado en una exposición anterior. Sus trajes de fiesta, de novia o “abrigos con la baldosa de Bilbao”, se ven “sin duda, realzados por el entorno”. Coincidió Teresa Busto, que mostró sus creaciones en seda. Las paredes en piedra contrastan con los coloridos lienzos de la pintora Mercedes Lasarte, estatégicamente ubicados cerca de los Rolls Royce. “Es lo mejor que les podía pasar a mis cuadros”, celebró, acompañada ayer por la galerista de Marbella Mercedes Wanson, quien destacó “la repercusión de este salón del lujo”. Se esperaba que se uniera a ellas la baronesa Thyssen, que finalmente no acudió al acto de inauguración.

La lluvia impidió que las actividades previstas al aire libre, como el golf, lucieran como los organizadores hubieran deseado. Aunque no desanimó a quienes se desplazaron a Galdames con la idea de subirse a alguno de los Maserati aparcados en el recinto. “Muchas plazas se han reservado con antelación para los clientes que están realmente interesados en adquirir un coche”, desveló Faustino Carretero, director comercial de la marca en Bilbao. En función del modelo, los precios de los que se pueden contemplar “oscilan entre los 75.000 y los 120.000 euros”. Una fortuna que supera el que posiblemente sea el bien de más valor del salón High Motors: una vivienda de 2,5 millones de euros en el Ensanche de Bilbao, que figura en la cartera de Engel&Völkers. La capital en cuanto a pisos, y “Getxo y Urdaibai” para los clientes que buscan un chalet encabezan las preferencias en un territorio donde “hay oferta y demanda”, reveló el director de la inmobiliaria en Bizkaia, Pablo Gulías. En cualquier caso, persiguen “discreción y ubicación privilegiada”. Así podría calificarse la de la Torre Loizaga. Su directora comercial, María López-Tapia y el alcalde de Galdames, Asier Larrucea, se felicitaron de que “el nombre de nuestro municipio se expanda, por fin, por el mundo con este tipo de acontecimientos”, en palabras del regidor.

Fuente: deia.com