François Duerinckx, artista francés experimental y su visión del pop art.

Por Laura Iglesias periodista y fotógrafa para Wanson

La vida de François Duerinckx está marcada por la pasión. “Para un corazón valiente, nada es imposible”, una frase que comentaba su abuelo Wanson, se ha convertido en su leit motive. Creador y coleccionista, lidera junto a Mercedes Duerinckx, la mujer con la que comparte su vida y su pasión, el proyecto Art Wanson Group que quiere dinamizar el mecenazgo a nivel mundial y cuya labor está siendo un referente dentro de los circuitos de arte y lujo.


Hace algunos años ha completado sus múltiples facetas como fotógrafo, cocinero y mecánico de automóviles prestigiosos, para convertirse generando obra, con un estilo particular, que se mueve entre el pop art y el arte experimental más contemporáneo. Autodidacta, es un electrón libre con gran imaginación. Como artista es brillante, tenaz y único. Pudimos hablar del proyecto galerista y también de su faceta de creador, que promete dar mucho que hablar en la escena cultural, por su novedoso planteamiento.

 ¿Qué empezó antes el coleccionismo o la creación artística?

Fue primero el coleccionismo. En primer lugar piezas de arte, relojes, motos, coches, clásicos, antigüedades…

¿Y así empezó el proyecto de Art Wanson?

Vino después. Mi trayectoria comenzó como fotógrafo, a partir de la escuela de fotografía en Paris. Después trabajé como técnico de mecánica general de automóvil durante diez años: preparando coches para el Dakar, para carreras inéditas.

Cuando me instalo en España, en Marbella, conocí a mi mujer. Con ella logré la alquimia no sólo en la vida, sino también en la faceta profesional y nuestra pasión por el arte invadió todo. Así nació Art Wanson Gallery en el año 2007 y con nuestra expansión al mundo del lujo Art Wanson Group en el año 2013.

¿Qué característica debe tener un artista para que sea incluido en el proyecto?

Siempre que hemos elegido un artista no lo hemos hecho por el nombre, por una calificación o porque debemos comprar porque es el momento, sino que lo hemos elegido con el corazón y por la pasión de su trabajo, por su calidad. Funcionamos como coleccionistas duros y puros, la especulación como lo sabrás no entra en juego, aunque no olvidamos aconsejar a nuestros clientes sobre las oportunidades de buenas inversiones. Asi hemos logrado un portafolio de gran diversidad y de gran calidad, artistas consagrados, maestros del siglo XX y artistas con una proyección muy potente.

. A mí lo que me atrae de una pieza es que sea exclusiva.

 ¿Cree que el coleccionismo está viviendo un momento álgido?

Es cierto que la globalización ha derivado en un cambio de escenarios, ha generado una nueva clientela y ha modificado la forma de consumir el arte. Nos hemos adaptado y creo que ahora es un buen momento para invertir, empezar o completar colecciones.

 ¿Por qué decidieron instalar galerías en hoteles?

La innovación, la excelencia y la elegancia son los motores de Wanson. Así que para dar forma física a nuestra propia visión del arte y del lujo, hemos elegido algunos establecimientos en España y en los Emiratos Árabes que representan a través de su arquitectura, su historia y su clientela estas características. Aportamos un valor añadido al producto hotelero proponiendo a esta clienta multicultural unas enriquecedoras exposiciones gracias a nuestra plataforma cultural internacional de arte y lujo orientado a intercambios culturales internacionales.

¿Cómo empezó su trabajo de creador?

Apasionado por las artes y la artesanía, me encanta descubrir diversos universos y confrontar mi creatividad a ellos. Me dedique algunos años a la fotografía, aprendió la sutileza del ojo del fotógrafo que me sirve a la hora de crear la estética de mis obras y de ejercer el autocritica. Luego, como fin gastrónomo, decidió apuntarme a L’École Ritz Escoffier, la Escuela de cocina más prestigiosa del mundo cuya vocación es“infundir el sentido de la audacia y de la excelencia”, dos valores que caracterizan mi obra actual. Y durante 10 años, he vivido y disfrutado de mi primer pasión, el mundo del deporte automóvil con el placer de colaborar con verdaderos campeones, pilotos célebres como René Metge que me han transmitido su atrevimiento, su pasión por el Dakar y las carreras las más improbables. Todas estas experiencias y vidas han hecho lo que soy hoy en día como hombre y artista. Por cierto, una vida muy peculiar y enriquecedora.

Empiezo en el año 2000, mi cuarta vida, la de creador de otra forma. Quería encontrar un arte diferente a lo que se ve: realizar una pieza que no fuera ni de pintor ni de escultor, y que, a su vez, significara trabajar con muchos materiales: corcho, plástico, pinturas….viniendo del mundo automóvil. ¿Cómo voy a hacerlo? Lo tenía muy bien en la cabeza y quería darle forma. Cada material se forma con una técnica porque cada producto es diferente. Lo que me interesa es no hacer la misma cosa siempre. Es interesante cada vez que hago una pieza nueva que sea algo novedoso, que el proceso de creación empiece desde cero. Cada vez, me documento de manera muy minuciosa, sobre el tema que voy a trabajar, notando mis ideas, haciendo croquis, y estudiando los diferentes materiales que voy a utilizar. Me convierto en “cirujano”, modelando cuerpos y en costurero, vistiéndoles como un artesano de lujo. La osadía es un atributo inherente a mi carácter.

¿Se puede decir que es usted un artista experimental?

Si, si, experimento las cosas. La idea es hacer piezas con materiales diferentes y con temáticas diferentes. Cada vez busco la originalidad y la historia de las piezas. Es el estilo lo que más me interesa. Una vez que he encontrado el concepto quiero tener mi línea.

¿Y cuál es esa línea?

He tenido la idea de hacer maniquís inspirándome del movimiento pop art representando marcas que hacen parte de nuestra vida cotidiana. Cada pieza está pensando como un homenaje a la marca a la que está dirigida. A lo largo de los años, he preparado una colección de diez modelos que constituyen un exclusivo “défilé”, una reunión de valentía y originalidad. Lo he llamado a breve “FASHION SHOW POP MODELS ART y está destinado a coleccionistas seguidores de las diferentes marcas, aficionados o museos.

¿La mujer y el automóvil son fundamentales en estas piezas?

Si. Hay mucho de motor, mujer y pop art. Todo se mezcla al final. Mi mujer, Mercedes, es mi musa, con la que comparto mi pasión y mi trabajo y el mundo del motor siempre me ha acompañado. Pero, no solamente. También me han inspirado grandes costurero como Jean Paul Gaultier o Coco Chanel , o piezas de museos revisitadas por mí como la Venus de Milo.

Es cierto que como Nikki de Saint Phalle, “Amo las curvas, lo ondulado, el mundo es redondo, el mundo es un pecho”.

¿De dónde le viene su faceta creativa?

Creo que viene de mis genes. Una familia apostando por la innovación, mi abuelo fundó la sociedad Wanson y por el “bello”, mi madre siempre ha apreciado el arte y tiene un ojo muy afilado como coleccionista.

¿De todas estas compañeras silenciosas, cuál es su preferida?

No podría elegir. Siempre me emociono cuando veo el trabajo terminado, como ha tomado forma, como mi Musa me ha inspirado…

Para contestar, diría la que estoy haciendo en cada momento. A cada una de ellas le tengo un cariño especial. Por eso quiero que mi próxima exposición en la que se mostrara mi trabajo también transmita esa idea

François explica, entonces, una por una sus creaciones y como ha puesto lo mejor de sí mismo en ellas. En el recorrido podemos comprobar que están realizadas con gran atención a los detalles y diferentes técnicas. Si se puede utilizar un adjetivo para describirlas es la viveza que transmiten: parece que en cualquier momento van a levantarse. Un adjetivo en el que coinciden todos los que la han visto y que convierten a estas piezas en únicas, irrepetibles y exclusivas.

Pop Model Art - Copyright © 2015 Art Wanson Gallery
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