Restauración: tras la estela de Murillo

Los lienzos se exhiben en el Museo de Bellas Artes de Sevilla


Con el paso de los años algunas obras precisan restauración y para ello, lo mejor es un estudio detallado de su composición y pigmentos. A este respecto se centran los trabajos del CSIC dirigido por el químico Adrián Durán, sobre las obras de Bartolomé Esteban Murillo.

Unos trabajos que han contado con la colaboración del Museo del Louvre y el Instituto de Ciencias de Materiales de Sevilla. La idea: asesorar con la mayor fidelidad posible, cuales son los materiales más idóneos a la hora de trabajar en su restauración.

De hecho contar con Durán es todo un acierdo, ya que ha desarrollado una técnica que permite tomar la menor cantidad de muestra posible de los lienzos -con el fin de investigar las obras-, por lo que resulta menos invasiva. Se trata de una técnica de microdifracción de rayos X.

Hasta ahora era únicamente aplicable en grandes instalaciones, pero el Louvre ha apostado por dar un paso más. Su apuesta: un equipo de micro-difracción que hace posible su uso en pequeñas obras o cuadros.

En cuanto a las obras de Murillo, la dificultad radica en que no existen precedentes en su estudio para este tipo de trabajos. Por ello, el CSIC ha apostado por realizar una completa estratigrafía, que deje al descubierto los diferentes estratos con las capas de color que el artista fue aplicando a las obras.